Friday, 11 August 2017

LAS VENTAJAS DE SER PUTA

Sé que este tema es incómodo para mucha gente, y que muchos van a anatemizarlo por siempre, sobre todo aquellos que no saben cómo manejar su sexualidad de forma sagrada y sana, mágica. Sin embargo me es muy necesario escribir sobre ello, y para las mujeres con ideas arcaicas, sobre todo, pues les ha jodido la vida en cuestión de relaciones y manifestación de lo que desean realmente para ellas. Así, que éste artículo es solamente para valientes y gente que quiera progresar y elevar su consciencia. Para nadie más. Para los que deseen seguir envenenados por el mundo de las influencias externas y quieran seguir en la pendeja, mejor abstenerse de leer y sigan en paz por su camino.

Esto es sólo para gente con coraje de verdad.

Desde siempre, la Puta ha sido concebida como la "mala" de las historias de amor, dentro del matrimonio, y como tal, se le tachó desde siempre como lo peor de lo peor.

Pero la historia también es una institución, prácticamente regida por hombres, que olvidan la importancia de las mujeres en la misma. Salvo que sean científicas, o mujeres célebres por su caridad, por su compasión y amor por el mundo, a aquellas que fueron famosas por sus artes en la cama, se les ha obviado por completo. O aquellas mujeres, que aún cuando fueron orilladas a ejercer la prostitución, lograron cosas impresionantes en sus vidas que revolucionaron  y cambiaron al mundo.

Madame de Pompadour
Por ejemplo, Jeanne-Antoinette Poisson, mejor conocida como Madame de Pompadour, quien fue una cortesana y mecenas de artistas y con gran influencia en la famosa Ilustración, en Francia.

Es decir, generó el respeto de toda una generación que cambiaría el rumbo de Francia en la historia, y aparte de todo logró los favores del Rey Luis XV, pero al ser una mujer que apoyaba a artistas de la época, también fue una piedra angular para la Revolución Francesa.

O como Teodora de Bizancio, una prostituta del Imperio Bizantino, con capital en Constantinopla, hoy Estambul en Turquía. Esta mujer había sido prostituta desde los 16 años, hasta que el príncipe Justiniano, heredero al trono, se casó con ella, volviéndose en emperatriz de Bizancio. Con ello decretaron diversas leyes en favor de las prostitutas.

Pero lo más importante de la prostitución es que viene desde tiempos antiquísimos, antes de Cristo. Tiempo desde el cual existe el estigma, pero a la vez, también el honor. Porque en algún tiempo, era preferible ser Puta, término un poco más despectivo, a ser la esposa de un hombre. Las esposa eran las dueñas de su casa, y las amas, y educadoras de los hijos; las putas eran consideradas para el placer. Y en muchos casos, cuando un hombre tenía una puta preferida, entonces se daba a la tarea de complacerla, y ella explotar la oportunidad, a toda costa. Les regalaban joyas, viajes, villas, mansiones, y ellas a su vez prodigaban y exigían placer para sí mismas.

El tema con el placer era que a las putas se les consideraba mujeres sin inhibiciones, y esta era la parte más obscura del asunto, que a las esposas, no se les veía como sujetos sexuales, sino como objetos para producir bebés, y si eran hombres, mejor. Es decir, son las esposas de donde viene el ver a las mujeres como simple objeto sexual, porque la puta de verdad, disfruta de su cuerpo, y disfruta del placer y el cuerpo del hombre, también. O sea, la puta era para disfrutar, y la esposa o la dama, pues para ser un objeto de adorno en la casa, y atender a los niños y al marido y a dirigir su casa, más no su vida o sus deseos, o sus sueños.

De ahí viene la aversión de las damas hacia las putas, porque éstas últimas lograban gozar del placer de sus cuerpos, y dominar a los hombres cuando las tomaban como preferidas. La puta, entonces es la mujer que sabe del placer de su cuerpo, lo disfruta y no se siente mal por ello.

Hoy en día, igualmente entre mujeres discutiendo sobre sexo, he escuchado la frase: "¡Ay, manita, es que la verdad soy bien puta!" Tanto con un dejo de dolor y culpa, como con desfachatez. Creo que estamos en un punto en la historia en el cual ya debemos dejar atrás estigmas perturbadores a nivel social, para darles oportunidad de convertirse en palabras que definen algo maravilloso, en este caso, el placer, el orgasmo, y el disfrute del cuerpo.

Que tenga que ser el acto sexual algo consciente y llevado a lo sagrado, puede comenzar por reconocer a las mujeres que disfrutan su cuerpo como excelentes putas, ya en una connotación totalmente de elogio.

La mujer que en esta vida se ha privado del placer del orgasmo, es quien tiene más estigmas y crítica hacia las mujeres que sí lo han logrado, y las llama putas de forma despectiva y deshonrosa. Cuando en realidad: ¿a quién no le gustaría disfrutar de su cuerpo y el potencial sexual que tiene?

Es necesario cambiar nuestra mentalidad ya sobre un estigma representado en una sola palabra, y por el contrario, comenzar a promover en todas las mujeres  y hombres, claro está, la educación pertinente a comprender sus cuerpos, funciones, sexualidad sagrada y consciente, para que aprendamos a llevar el acto sexual a niveles maravillosos en los cuales lo consideramos como un regalo de Dios, en lugar de un pecado, al igual que ver en el sexo, el acto de devoción del hombre hacia la mujer y viceversa, en donde nos permitimos todo lo que sea placentero y gozo total tanto en el hombre como en la mujer.

De esta forma, aún hoy en día, todavía existen parejas en las cuales un gran número de mujeres no conocen lo que es un orgasmo, y a sus hombres les importa un bledo. Hay que hacer lo contrario totalmente,descubrir cómo funciona la sexualidad de la mujer, qué le causa placer, qué le disgusta que esté conectado con una impronta errada sobre el sexo y su sexo, sobre todo, y qué le lleva al éxtasis total.

La mujer es un misterio en todo sentido, pero que desea ser descubierto lentamente.Yo, abogo porque las mujeres se reconozcan putas, porque saben disfrutar su sexualidad y del sexo en todo aspecto. Y abogo porque más hombres se preparen para ser capaces de hacer disfrutar a la mujer, no sólo en el plano sexual, sino en el social, porque están totalmente conectados.

Yo abogo por el Retorno de las Putas.

J C Castorena