Wednesday, 31 January 2018

GUÍA PARA TENER RELACIONES APASIONADAS PERMANENTES

 Nos basamos siempre, así es, siempre en mitos para vivir la vida o elegir a un hombre o una mujer que nos acompañe en la vida. Y le llamamos pareja. Y al principio es genial, es la verdad. Por muchas razones, porque es algo nuevo, hay pasión del uno por el otro, el sexo es genial a pesar de que no haya técnica perfecta, pasamos por alto hábitos de la pareja que nos molestan, pero pues "¿qué tanto es tantito?" y así, por algunos meses, nos logramos adaptar de manera eficiente y por un cierto tiempo. Este romance no puede durar.

De hecho, ningún romance puede durar. No está hecho para durar. Como dicen las españolas en su mito popular entre mujeres: "El amor dura mientras dura dura." Y te guiñen el ojo en un gesto de complacencia y también de tolerancia y apatía por lo que ellas no pueden cambiar. O tienen otro mito que es genial en su cabeza: "El hombre es prometer prometer, hasta meter, y una vez metido se acabó lo prometido." Y anda que viene otro guiño del ojo.

Con estas creencias en los mitos que nos contaron sobre el amor y cómo relacionarnos hombres y mujeres o la dualidad masculino-femenino, simplemente podemos funcionar y conformarnos hasta cierto nivel de amor y cariño, dándonos palmaditas en la espalda o el hombro cada vez que nos vemos con la pareja, y teniendo gestos lindos respectivamente, pero sin un dejo de la pasión inicial.

Y todo por creer en el romanticismo o romantismo. Porque hay que aceptarlo, todo mundo, las


mujeres y los hombres necesitamos de una sensación: sentirnos amados y que amamos a alguien lo suficiente como para formar una familia con esa persona. Y es ahí en donde comenzamos con el síndrome telenovelero y esparcido por ese mito de la caja idiota que es la televisión, y a la cual la gran mayoría de la gente se aferra para darse una idea de qué es lo que quiere de su vida, qué busca y qué quiere encontrar en realidad. Y solamente menciono a la televisión, pero aparte está la radio, la música que escriben muchos dizque artistas que van perdidísimos por la vida, y aparte de todo les compras su idea en la música y canciones que escuchas y haces de ellas un himno de tu propia versión de vida, las revistas en donde los que escriben los artículos son considerados héroes por expresar su idea de la vida, y les compras su idea, sin parar un momento y hacer tu propia versión, encontrar una identidad propia de lo que quieres y aparte lo que puedes llegar a lograr en todo contexto.

Pero es así que mucha gente elige vivir su vida. Hoy por hoy, también con toda la gente New Age que sigue ni más ni menos que una moda con nuevas propuestas por parte de gente que se hacen llamar gurús, y los confunden con maestros, y les siguen al pie de la letra lo que dicen, sin preguntarse en principio, ¿esto se aplica a mí? o ¿qué puedo yo sacar de conveniente de esta persona, de lo que dice y aplicarlo en mi vida?

Estas son las preguntas que yo hago en general: ¿en qué me ayudará a crecer esta experiencia amorosa con esta persona que tengo enfrente mío? ¿En qué nivel vibratorio me encuentro ahora, para haber atraído a este tipo de persona a mi vida en este momento? ¿Ahora?

Ahí salimos del romantismo que tanto daño ha hecho a nivel mundial y gestado a tantas personas que se flagelan y machacan todo el tiempo con apegos, y culpas sobre lo que hicieron o no hicieron en la relación, o durante el tiempo que duró dura, y ver qué elementos tienen que mejorar de sí mismos, no del otro, para crecer, para evolucionar, para progresar.

De eso se trata toda relación en pareja. De un curso acelerado de conocimiento personal, de superación, de transformación, de crecimiento individual, de verse reflejado en el otro, pues eso me enseña lo que debo, así es, cabrones y cabronas, lo que debo mejorar en mí. Sin echarle la papa caliente y la culpa o responsabilidad al otro de lo que en principio tú no supiste dar o no estabas preparado/a para dar.

Porque es cierto y bien bonito esperar algo del otro. Tener expectativas es genial créanmelo, no te echo en cara eso. Es genial tener expectativas. No hablo de esperanza, la esperanza es para puros pendejos que siguen como idiotas los medios de comunicación y se identifican con ellos. Yo hablo de expectativas, es maravilloso el tenerlas, pero solamente se cumplirán cuando tú estás en verdad preparado para darlas sin cuestionártelo en absoluto. Antes nada.

La persona que tiene expectativas del otro, es mejor que se cuestione primero si está listo o lista para ofrecer lo que espera, y en primera, basar ese valor tan lindo que tiene, en la Ley Universal del Dar-Recibir. Y ésta va así: "Aquello que esperas recibir, primero has de darlo."

La otra cuestión importante es que tenemos la necesidad de amar, de sentir la conexión con el Universo a través del otro. Pero en primera, es solamente una de las seis necesidades primarias de todo ser humano,y en segunda, díganme ¿a qué hora te obviaste tú en esa ecuación?

¿En dónde está la conexión que sientes tú contigo? ¿Te conoces realmente tanto que ya estás listo o lista para tener una relación amorosa y en verdad apasionada con la otra persona?  ¿En qué momento has logrado ya equilibrar y reconocer tus emociones y cómo manejarlas en tu propio ser y comportamiento interno?

Porque te recuerdo, aquí podemos seguir creyendo que son los demás los que te van a arreglar la vida y te van a salvar porque tú crees que sin ella, o sin él no sabes qué hacer, o que no quieres esta vida porque sin él no la puedes entender.  Así dice la canción. En eso crees. Sólo que falló esto en esa fórmula. no te hiciste la pregunta de qué pasa si comienzas a entender la vida a partir de ti, y de tu mente, y lo que crees que es la vida para ti, y saber cuáles son las necesidades que tienes, y cuáles imperan en ti antes que las demás.

¿Cómo es posible que sientas las emociones y te ofrezcan un cóctel de hormonas que te hacen reaccionar sin entender que TÚ eres la fuente de esas emociones y de esas hormonas que ejercen un efecto directo en ti?

Hay un mito, este de los griegos, que me encanta, porque habla verdad sobre las emociones. Lo conté ayer en mi clase de Yoga, y ahora lo recuento aquí. El mito de Dédalo e Ícaro.

En la mitología griega, Ícaro (en griego antiguo Ἴκαρος Ikaros) es hijo del arquitecto Dédalo, constructor del laberinto de Creta, y de una esclava llamada Náucrate.1
Ícaro estaba retenido junto a su padre, Dédalo, en la isla de Creta por el rey de la isla, llamado Minos. Los retiene en ese laberinto, hechura de Dédalo, para atrapar ahí al Minotauro, un ser mitad hombre, mitad toro, nieto aborrecido de Minos. Entonces Dédalo hace unas alas con cera de miel, y plumas de pájaro, con las cuales piensa salir del laberinto. Y lo logran, le enseñó a Ícaro a volar. 

Pero antes de salir volando, le advierte a Ícaro, de no volar muy alto porque se pueden derretir las alas con el calor del Sol. Y de no volar tan bajo, para que no se mojen sus alas con el mar y los océanos y se hagan tan pesadas que caiga igualmente. 
Pero, obvio, si no no tendríamos la lección oculta, Ícaro no hace caso a su padre Dédalo y sube demasiado alto al Sol, sus alas se derriten y cae al mar y muere ahogado. 
Ahora bien, ¿qué significa todo esto y en qué nos ayuda para entender la tendencia humana? 
El cielo siempre es lo más alto que podemos ver. Es lo más elevado, allá, en lo alto se encuentra Dios. En el mar y los océanos nos encontramos con las emociones humanas, eso es lo que representa el agua. Todo lo emocional. Y no es, hasta que somos capaces de volar, con nuestras alas, a nivel del mar, lo suficientemente alto para no mojar las alas, y lo suficientemente bajo para poder ver nuestro reflejo en el agua misma, que podemos entonces acceder a volar más alto. Para no caer, y morir ahogados por nuestra propia falta de maestría de lo emocional, aquello que siempre fue una energía que me movió a conocerme, a conocerte a ti mismo, a ti misma.
Ese es también el escenario para que te des cuenta de que el otro, al que le echas la culpa de sentirte como te sientes, y que le haga como quiera porque tú eres así, y a ver de a cómo nos va en este duelo emocional porque tú simplemente confías y crees que el otro es el que se equivoca, y tú eres una santa o un santito, pues ese otro es sencillamente un espejo bien claro de en dónde vives tú en tu mundo interno.
Deja ya de auto-engañarte. Si sigues negando tus emociones, y crees que el controlarlas te está sirviendo de algo y que vas a comenzar a flotar y a elevarte en levitación total, te estás negando la oportunidad maravillosa y única de tu vida para progresar en verdad y conocerte, para mejorarte a ti mismo, a ti misma. Y a partir de ahí, ahora sí, a gestar una relación apasionada contigo mismo/a, para COMPARTIR en pasión total por esa persona, y con esa persona que está a tu nivel. 
Y ahí sí, ya estás lista/o para darle a esa persona tu vida entera, porque siendo tu espejo propio, es lo más hermoso a hacer. Y entonces esta pregunta cabe: ¿confías totalmente en lo que tú ves en tu propio espejo? ¿en la imagen que ves reflejada?  ¿Estarías contento o contenta viviendo con tu propia versión reflejada en el otro?

Y a partir de responderte estas preguntas, sin auto-engañarte y auto-complacerte, sino desde la verdad en ti, entonces sí elige tener una relación, dure lo que dure, depende ya de lo que determines en tu propio crecimiento.

El amor no se trata de que alguien más complemente o complete lo que a ti te hace falta. Imagínate, si te hace falta un tornillo, y vives feliz tu vida así, ¿necesitas en verdad a alguien con quien te pongas cuerdo? ¿O como quieren tus padres, alguien con quien ya sientes cabeza?  
El amor se trata de que antes de que haya admiración por el otro, en primera trabajaste para desarrollar tus virtudes. 
El amor se trata de que antes de respetar al otro, te afirmaste en principios universales y reconoces tus valores basados en ellos.
El amor se trata de reconocer en ti tus emociones y ver en ellas en qué nivel estás vibrando, si desde la necesidad o la maestría de tu vida.
El amor se trata de que antes de amar a alguien más, fuiste capaz de amarte a ti mismo, a ti misma, con la humildad, siempre con la humildad de reconocer tus propios fallos.
El amor se trata de que antes que corresponder a alguien con amor, primero tuvo que haber un mensaje de amor emitido desde la fuente, que es Dios en tu corazón. 
El amor se trata de que antes que seguir una luz en tu camino, puedas brillar y ver que a cada paso tuyo, el camino que llevas se ilumina. Ahí, entonces ya estás lista para entregarte, y sin miedos o con ellos, pero entrégate a quien vibre en tu nivel, sino solamente quiere decir que desperdicias tu tiempo en falsas creencias de querer salvar a los demás, porque tú eres súper genial, y eso ya es soberbia.
El amor se trata de incluir, no de excluir por miedo a sentir. 
El amor se trata de contribuir más allá de tus fronteras, cuando ya tu tierra está nutrida con las semillas mejores de progreso y crecimiento.
Todo nace, y muere en, dentro, a partir de ti. Recuerda esto. 
Sé feliz y vive con pasión toda tu vida.
José Carranza Castorena

Friday, 12 January 2018

EL AMOR NO ES ROMANCE, EL AMOR NO ES-CUPIDO