Thursday, 19 April 2018

Cómo las preguntas que te haces crean tu realidad inmediata

"Ask and it is given" dice una frase de magia en inglés. La cual tiene dos significados importantes. El primero es "Pide y se te dará." Y el segundo es: "Pregunta y se te dará."

Pero a mí me gusta agregarle todavía otra acepción más: "Pide/Pregunta que eso ya se te ha dado."

Y el verbo ask, en inglés tiene ambas vertientes, lo cual nos implica algo muy interesante. En un solo verbo se unen dos significados profundamente mágicos, y que dependiendo de su uso, tendrá dos diferentes resultados en su intensidad.

Al pedir, debemos identificar desde dónde es que se hace la petición, lo cual implica, a nivel psíquico, que tú te sientes como en una competencia de carrera de 100 metros, contra Usain Bolt en uno de los carriles, y de acuerdo a eso, o te llenas de confianza, o de miedo y una seguridad de que en definitiva, vas a perder. No es buen punto de partida.

Al preguntar, elevas una cuestión importante a resolver en tu vida (question en inglés), y aquí entonces, se te hace necesario solamente el identificar la pregunta mejor a hacer para mejorar tu resultado. Y aclaro algo, al tú identificarte con algo, lo que sea, te haces partícipe a nivel emocional y sentimental de ese algo que eliges como definición de un comportamiento tuyo.

Por ejemplo:

te comienzas a preguntar "¿Por qué me tienen que suceder estas cosas?"  "¿Por qué me tuvo que pasar a mí esto?"  "¿Cómo es que Dios permite que esto le pase a personas buenas como yo?"  "¿Y ahora cómo le hacemos para resolver este problema?"

Y a preguntas tontas, respuestas tontas. A preguntas innecesarias, respuestas que no requieres para resolver lo que sea que quieres resolver.

Hacia donde va tu pensamiento, va tu palabra, y hacia donde va tu palabra sigue la energía, y tus emociones y sensaciones creadas, ni más ni menos que por tus propias preguntas o dichos. Tus dichos, entre los cuales contamos las preguntas o cuestiones que requieren su respuesta en tu vida, dirigen tu enfoque mental, o de pensamiento. Y si persistes en hacer preguntas como las que te menciono anteriormente, no te quepa duda que el Universo te mantendrá dándole vueltas a la misma situación, aún cuando aparentemente se te haya ya resuelto, o que alguien, como un milagro se te hubiese presentado y te haya solucionado el problema.

Los por qué's inbocan siempre a las razones. Y las razones nunca son suficientes para lograr cambios o transformaciones definitivas. Ya tienes ahí por ejemplo, razones interminables para guardar una dieta sana, y sin embargo persistes en hacerte daño con la comida como instrumento. Las razones tienen que nacer de una crisis emocional muy fuerte, o de enfrentarse al segundo miedo más potente en el ser humano: el de la muerte. Las razones no son funcionales como punto de partida.

Al igual que el cómo. El cómo implica que tú no tienes idea de la forma de hacer algo o resolver algo, y al hacer la pregunta así, entonces desencadenas circunstancias en las cuales la forma de resolver las cosas que quieres jamás es conveniente para ti. Siempre te van a condicionar, o simplemente no te será suficiente. El preguntar cómo, es una pésima forma de iniciar un camino a resolver.

Lo que sí te va a funcionar es la pregunta QUÉ. Y PARA QUÉ

Ejemplos:

"¿Qué es lo que debo aprender de esta situación?"   "¿Qué ´puedo mejorar en mí para resolver esto?"  "¿Qué puedo hacer hoy para servirte y expresar la mejor versión de mí al mundo, Padre?" 

Una vez que entras en este Universo nuevo de preguntas, la cosa cambia porque cambia. Las respuestas pertinentes son inmediatas en ambos casos, en las preguntas tontas y las inteligentes, no creas, pero sencillamente ahora estás canalizando tu energía hacia descargar todo aquello que no está en tus manos resolver. Y créemelo, si vas a hacer preguntas tontas y que no te sirven de todas maneras, o te van a traer más problemas por malgastar tu energía de pensamiento y tu Mente entera, es mejor decir unas palabras mágicas: "No sé, enséñame qué debo hacer Dios, para...."

Y las cosas no se resuelven por sí solas, debes canalizar energía de pensamiento, palabra, sentimientos y emociones convenientes, así como enfocar de manera abierta y simple tu poder de creación, o sea, tu sexualidad. Solamente así, mediante la Consciencia total, podemos nosotros ejercer nuestro poder de dirección, pero es a la vez al permitir que esa energía y voluntad Divinas hagan lo que su naturaleza les manda: obedecer a la unificación de ti con esa Consciencia que está esperando a que le hagas el llamado al guardar silencio, y acallar todo el ruido de tus pensamientos más inverosímiles y inútiles, que no te convienen para nada y te mantienen en una realidad que no gozas.

Y si no hay gozo en tu camino, quiere decir que no hay responsabilidad asumida por tu parte. Tienes que colocarte a la altura de la problemática en cuestión, SER alguien mejor y convertirte en alguien más elevado para que equilibres y el Universo te respete, y todo lo que requieras aprender llegue a ti. De otra manera pasa a través de ti o enfrente tuyo, y jamás te das cuenta de que la enseñanza, la sabiduría y la experiencia jamás se detienen, y no invierten su energía en alguien que no les presta atención debida.

Pregúntate lo exacto, practica, y verás. Y escríbeme con los cambios que vayas experimentando, estaré feliz de comunicarme contigo.


José Castorena
@creserdivinamente
622 1261 2181
Skype: Bencaminante